Estoy con vosotros; estos anuncios son puro mafioseo, mostrando a familiares preocupadíiiiiiiisimos que te presionan y te asustan hablándote de menganito que tuvo un infarto el muy insensato irresponsable por no tener en cuenta que dejaba tres hijos. Ya se sabe que el que muere de un infarto tiene toda la culpa y no digamos si es de cáncer de pulmón; en ese caso el día de su muerte habría que colgarlo en las plazas como escarmiento público.
Si me permitís expresaré maleducadamente un sentido "nos ha jodido la culpabilización de las narices". Seguramente si terminara la frase en "ones" en vez de en "ices" alguien se podría enfadar, subirle la tensión...y no quiero ser responsable, o peor aún, culplable de muertes por infarto o por apoplejía.
¿Sabes cómo te disminuyen radicalmente el colesterol todos estos productos? Sencillo: cada vez que te vayas a meter entre papo y oreja un chuletón con guarnición y botellón, y todos los "ones" que se suelen añadir, o también si te plantan todo el compango con panceta del cocido, tú nada de nada, lo que haces es dejarlo para otro comensal (que quedas encima como un señor o señora) y te tomas un "danacolito" o un "casimúnitas" de estos, que te baja pero en flecha, seguro y tú detrás.
Ya, ya, que son alimentos sanos que tienen propiedades dietéticas demostradas por tal laboratorio y cual sociedad sin ánimo de lucro (es que algunos se lucran hasta sin ánimo ninguno, qué tíos, yo quiero ser así de mayor). Bien, vale, pero no me parece a mí que por tomarte el yogurcito te libres del infarto ni consigas parecerte al fulano que se beneficia a la presentadora cachonda del telediario. No, tampoco a la cachonda de marras.