La población francesa presenta una baja incidencia de mortalidad por enfermedad coronaria, a pesar de un consumo elevado de grasa. Esta situación se conoce como la “paradoja francesa” y ha sido explicada por la moderada ingesta de vino, habitual en esta población.
Numerosos estudios han relacionado el efecto beneficioso de la ingesta de una cantidad moderada de vino, con la presencia en él de compuestos polifenólicos. Los polifenoles presentan un gran interés por su efecto antioxidante, el cual parece estar asociado con las propiedades anticancirogénicas atribuidas a estos componentes presentes en el vino, pero que están presentes también en muchos alimentos de origen vegetal. Estas propiedades de alimentos tan comunes como la verdura, las frutas, los frutos secos y los alimentos de origen vegetal en general, podrían explicar una parte de las excelencias de la dieta mediterránea, y abren un nuevo campo de investigación en la nutrición, orientada a la prevención de las enfermedades cardiovasculares y de los tumores.
Algunos polifenoles, los flavonoides, se han utilizado en la medicina tradicional china como sustancias antibióticas, antidiarreicas, antiulcerosas, y como agentes antiinflamatorios, así como en el tratamiento de la hipertensión arterial, alergias e hipercolesterolemia. También han demostrado tener in vitro un efecto antitumoral.
Propiedades de los polifenoles
En los alimentos se encuentran sustancias con capacidad antioxidante que pueden resultar beneficiosas para la salud, entre las que destacan los polifenoles. Este beneficio puede alcanzarse de dos maneras: bien porque el antioxidante pueda ser asimilado en el tubo digestivo, pasar al organismo y ejercer allí su efecto, o bien porque al actuar sobre el alimento evita la aparición en él de fenómenos de oxidación que den lugar a la formación de sustancias potencialmente agresivas.
Los polifenoles y el vino
Los flavonoides presentes en el vino tinto parecen ejercer un efecto protector contra enfermedades cardiovasculares en bebedores que consumen cantidades moderadas de vino en las comidas. Los diferentes polifenoles procedentes de la uva se encuentran ampliamente y altamente representados en el vino, aunque como ya se ha comentado previamente, son transformados por una extensa variedad de levaduras y bacterias durante los procesos de fermentación y almacenamiento de éste. Así, la síntesis de polifenoles de la uva y su cantidad va a estar regulada por una serie de factores: variedad de viña, tipo de uva, clima y terreno, cosecha temprana o tardía, procedimientos de prensado de la uva, tiempo de fermentación del mosto con la piel y laspepitas (vino tinto o rosado), método de clarificación, crianza en barricas de roble o en cubas de acero, duración de la conservación en barrica y botella,etc.
El consumo diario recomendado por los médicos es de 300cc. (alrededor de dos copas y menos de la mitad de una botella) para el hombre y 150cc. para la mujer. Pero esto no es una cuestión de machismo, se ha comprobado que las mujeres metabolizan de diferente forma el alcohol que los hombres.
Así que ya sabéis… ¡a beber vino!